domingo, 28 de junio de 2009

¿Y todo para qué Germán?

A Germán Martínez lo conozco hace más de una década. Algunas veces lo visite en su despacho de director de la Fundación Rafael Preciado Sánchez, otras en sus oficinas de diputado en San Lázaro. Me parecía un hombre de ideas, abierto, sociable, buen conversador. Era, además, pupilo de Carlos Castillo Peraza, uno de los panistas más brillantes que he conocido en los veinte años que tengo en la fuente política.

Desde entonces Germán ha querido emular al gran Piolin, pero sólo ha podido logrado en lo polémico

En aquel entonces, la segunda mitad de los noventas, a Martínez no se le veía vocación de golpeador; menos de provocador. Nada que indicara que con el tiempo seria un camorrista dispuesto a crispar la atmosfera política del país, con tal de ganar unos cuantos diputados más en la elección del cinco de julio.

Nada tampoco que adelantara la docilidad, obediencia, e incluso sumisión, mostrada frente a quien ha sido su jefe en los últimos años: Felipe Calderón. Es bien sabido entre los panistas que el jefe nacional del partido no mueve un dedo sin la autorización del señor presidente. Dicho en otras palabras, ha puesto al Partido Acción Nacional al servicio del régimen. Una paradoja si recordamos que durante décadas el PAN combatió el PRI-gobierno.

El currículum de Germán lo perfilaba hacia la reflexión. Apuntaba a ser el nuevo ideólogo de su partido. Abogado como su patrón, curso estudios en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales de Madrid. Hizo también estudios de posgrado en la Universidad Complutense.

En el 2003, Martínez encabezo la publicación un análisis de los escritos de Castillo Peraza, bajo el titulo de “Apuesta por el Mañana”. En la introducción, que firma de su puño y letra, se puede observar la fe que en esos tiempos tenia en el dialogo, como forma de hacer política.

Escribió entonces: “Castillo Peraza aposto por la palabra como génesis política, en un entorno donde la palabra ha sido infravalorada…Cree en la cadena lógica de palabras que es el dialogo y en la cadena lógica del dialogo para construir bienes públicos. A esa cadena lógica de palabras que es el dialogo, Castillo Peraza la llama política. Para Castillo Peraza, no hay política sin diálogo”.

Pero el alumno olvido muy pronto las palabras de su maestro y, ya empoderado por su jefe, cambio el diálogo por la mercadotecnia. El jefe panista se convirtió en protagonista de una campaña negra en internet, ideada por el famoso consultor español Antonio Sola, que intencionalmente asociaba al PRI con el crimen organizado.

Dinamito así, con la venia de su patrón, los puentes entre el gobierno y el partido que ayudó al presidente a rendir protesta en primero de diciembre del 2006, y que hizo posible la gobernabilidad en el primer trienio de Calderón. Ha tenido también públicos agarrones con los gobernadores priistas de Nuevo León, Natividad Gonzales Paras, y Sonora, Eduardo Bours.

¿Y todo para qué? Diría el clásico Juan Gabriel. Las encuestas serias sobre intención de voto adelantan que el Partido Acción Nacional perderá el cinco de julio entre 30 y 40 diputados federales, si bien le va. Las proyecciones apuntan a una bancada azul de entre 170 y 180. Actualmente tiene 206 diputados. De las seis gubernaturas en disputa, sólo una parece tener asegurada: Querétaro.

domingo, 21 de junio de 2009

El verdugo del PRD

Andrés Manuel López Obrador es el candidato de la izquierda que más cerca ha estado de la presidencia de la República. Hombre sencillo, austero, soñador, se ganó la simpatía de los más desfavorecidos, durante su gestión como jefe de gobierno del DF. La opción “primero los pobres” la plasmó en programas de apoyo a los viejitos, las madres solteras, los incapacitados.

Llegó a ser tan popular, que nada le hacía mella. Ni los video escándalos de Ahumada, ni la impunidad de Bejarano, Imaz y compañía, ni la opacidad en el manejo de los contratos de obras vistosas como el segundo piso. “No le arrancan ni una pluma al gallo”, solía presumir.

El hombre se convirtió en una amenaza para el sistema. Sus adversarios políticos, los poderes fácticos, la cúpula eclesiástica. Todos lo alucinaban. Desde la presidencia quisieron eliminarlo de la carrera por la sucesión en el 2006. Vino el torpe capitulo del desafuero, impulsado obsesivamente por Vicente Fox y algunos priistas despistados. Fue un Bumerán. Lo hicieron mártir y lo catapultaron a alturas insospechadas.

Andrés era el idóneo para convertirse en líder indiscutible de la oposición en México después de las elecciones presidenciales del 2006, en la que casi 15 millones de mexicanos votaron por él. Pero su derrota no admitida lo llevó a la desmesura. Se autonombró “presidente legítimo”; mandó al diablo las instituciones; cerró Paseo de la Reforma durante semanas, provocó un zafarrancho en la Cámara de Diputados en la toma de protesta del presidente Calderón.

Posteriormente quiso montarse en la reforma energética. Formó un grupo de mujeres que se autonombraron Adelitas, “enaguas profundas”, que se convirtieron en la vanguardia de su movimiento. Volvió a tomar las calles, a bloquear vialidades, a amenazar con violencia. Quiso evitar que capitales privados entraran a PEMEX. Y lo logró.

En el camino, ordenó a los suyos tomar las tribunas en ambas cámaras, promovió la huelga legislativa; anatemizó a los perredistas que no aprobaban sus métodos, o que se atrevían a transitar por los cauces legales. De “modositos”, “acomodaticios” y “colaboracionistas” no los ha bajado.

Hoy lo tenemos nuevamente en el escenario político como el principal verdugo del PRD, partido que lo encumbró, y al que le dio la espalda en cuanto dejó de controlarlo. En todo el país (salvo en Tabasco y en el DF, excepción hecha de Iztapalapa) hace campaña por los candidatos por el PT y Convergencia. En los actos que encabeza para promover a los abanderados de estos dos partidos, tiene prohibido que los perredistas suban a la tribuna o saquen banderas amarillas. Su consigna es “o votas por Convergencia y el PT ó votas por la traición”.

Ya desconoció incluso el fallo del Tribunal Electoral que le quitó la candidatura perredista a jefa delegacional en Iztapalapa a la pejista Clara Brugada. Su delirio no tiene límites. Conocemos la historia. Pide votar por Juanito, candidato del PT. Si gana, renuncia para que Brugada sea la delegada.

Ya le dio instrucciones a Marcelo Ebrard, a quien trata como empleado, para que proponga a la Asamblea Legislativa el nombre de Brugada en lugar del petista. “quítate tu pa’poner al que yo quiera”. ¡Ah pero eso si! No manda al “carajo” al PRD por “respeto” (?) a la militancia.“Que me expulsen las mafias”, reta. El tabasqueño Busca convertirse en víctima. Ya le funcionó una vez. Pero es difícil que se vuelva a repetir. Son otros tiempos, otras circunstancias y un capital político muy dilapidado.

Pero no hay que desdeñarlo. López Obrador seguirá siendo un activo para los partidos que lo arropen, mientras en este país sigan los abusos, la corrupción, la injusticia, y la desigualdad.

lunes, 15 de junio de 2009

Del dedazo al voto en blanco

Mucho antes del 2000, año de la alternancia, los mexicanos vivíamos con la esperanza de alcanzar algún día la democracia. Eran tiempos del sistema de partido de estado. La sucesión presidencial se resolvía por dedazo. No había IFE, ni tribunal electoral. El mandatario en turno decidía el nombre de su sucesor, después de hacer supuestas consultas con los grupos en el poder. Así sucedió desde Plutarco Elías Calles hasta Ernesto Zedillo.

Los que vivimos ese régimen esperábamos con ansiedad el llamado destape. Era el momento en que sabíamos quien nos iba a gobernar el siguiente sexenio. El poder se trasladaba casi de inmediato al “candidato”. La figura del presidente saliente languidecía frente a la de su futuro sucesor. Se organizaban actos masivos, se hacían pronunciamientos, comenzaba el besamanos. Una palabra resumía todo este fenómeno: la cargada.

Así sucedía cada seis años. Las elecciones eran pura simulación. Los heroicos candidatos del PAN, entonces el partido de oposición por excelencia, se registraban a sabiendas que no tenían la menor oportunidad, que el partidazo iba por el “carro completo”. Eran auténticos kamikazes de la política, entendida esta como el vehículo para conquistar el poder.

Pero el sistema se desgastó y acabó por caerse. Comenzaron a aparecer hombres y mujeres que se la jugaban en contra del priato, que abrían brecha, encabezaban movimientos, recurrrían a la resistencia. Unos eran de izquierda: Heberto Castillo, Rosario Robles; otros de origen priista, Cuauhtémoc Cárdenas; otros de derecha,. Manuel Clouthier, Luis H Álvarez, Carlos Castillo Peraza. Algunos sin partido, Salvador Nava. Todos con la misma vieja y reiterada demanda eje del movimiento revolucionario de 1910: sufragio efectivo.

Ese régimen semi autoritario hizo agua.. La dictablanda, como la llamó el escritor peruano Mario Vargas Llosa, dejó de ser eficaz. Los mexicanos logramos tumbar el sistema de partido de estado. Los votos se empezaron a contar y progresivamente el país se encaminó hacia la pluralidad. La alternancia nos llegó con el panista Vicente Fox, pero la transición a la democracia no cuajó.

La partidocracia llenó las lagunas que surgieron con el debilitamiento del presidencialismo. Sobrevivieron el clientelismo y la corrupción. Los barones de la política sometieron a la autoridad electoral. Los poderes fácticos comenzaron a lenar las lagunas dejadas por el presidencialismo a ultranza que nos regia. Hay de aquel que se opusiera a sus designios. Su carrera política seria obstaculizada, o de plano truncada. Ejemplos sobran: Santiago Creel, Javier Corral, Dulce Maria Sauri.

Vino el hartazgo, la frustración, la legitima molestia. Aparejado, el deseo de boicotear partidos y candidatos Hoy crece incontenible un movimiento a favor del voto en blanco, alimentado, en algunos casos, por la sincera convicción de que hay que enviarle un ultimátum a los partidos y, en otros, por la vanidad de algunos intelectuales deseosos de jalar reflectores.

Pero ojo, una boleta cruzada en blanco favorece el voto duro de los partidos; ayuda a los que tienen mayor capacidad de acarreo el día de la elección; un voto en blanco nos deja a merced de los que sí votan por las opciones existentes; un voto en blanco es desdeñar el esfuerzo realizado por los que lucharon por la democracia durante tantos años. ¿Eso es lo que queremos?

domingo, 7 de junio de 2009

Grietas en el PAN

El activísimo Santiago Creel, quien ya anda en campaña para el 2012, desató la furia del sector más radical del calderonismo. No les gustó que el controvertido senador haya descalificado públicamente la “campaña negra” que Germán Martínez emprendió en contra del PRI, pero tampoco que haya “destapado” simbólicamente al jalisciense Francisco Ramírez Acuña, como su “gallo” para coordinar la bancada del PAN en la Cámara de Diputados.

Los radicales del calderonismo, camuflados detrás de la etiqueta “por la unidad del PAN”, han enviado correos masivos en internet con duras criticas al ex secretario de Gobernación. El último mensaje lo titularon “Ya basta a los ataques de Creel contra Calderón”.

El contenido del mensaje no deja lugar a duda de la polarización interna que, más allá de los discursos de unidad de unos y otros, se vive en la realidad del Partido Acción Nacional:

“Como si no bastara con desafiar al presidente Calderón, al “destapar” a Ramírez Acuña como próximo coordinador de los diputados panistas, aún sabiendo que a quien ha está impulsando nuestro presidente para esa posición es a Josefina Vázquez Mota, ahora este seudopanista, Santiago Creel, se le va a la yugular --como ya es su costumbre- a nuestro líder nacional, Germán Martínez.

“En vez de apoyar y sumar fuerzas con la dirigencia nacional de nuestro partido en la defensa que éste está haciendo frente a los ataques que han lanzado los gobernadores priistas y perredistas en contra del presidente Calderón, por la estrategia emprendida para combatir la delincuencia organizada, Creel se suma irresponsablemente a las descalificaciones de estos partidos, por supuesto en detrimento del PAN.

“En Guadalajara, Creel de plano llegó al descaro de decir que “no avala las descalificaciones de Germán Martínez”; que no está de acuerdo con las campañas negras y que él sí da la cara”, puntualiza el correo. El mensaje contiene alusiones negativas a la vida personal del senador, que no vienen al caso.

En la trinchera de enfrente, la de los inconformes con el pragmatismo de los calderonistas en el poder, se multiplican las descalificaciones a Martínez y su campaña negra en contra del PRI. El mismísimo Manuel Espino, ex jefe nacional del PAN, nos advirtió la semana pasada sobre los riegos de que los gobernadores del PRI retomen viejos esquemas para inducir el voto el próximo 5 de julio. “Se ha provocado demasiado el PRI, se le ha arrojado lodo, y esto puede resultarnos muy costoso”, dijo el duranguense.

Otro importante alcalde del PAN, quien nos pidió el anonimato, se quejaba del “sectarismo” y la “verticalidad” que caracteriza al “panismo-calderonismo”. Su desilusión con los dirigentes azules, a comenzar por el presidente Calderón, es de tal magnitud, que apenas termine su período abandonará la política, para dedicarse de lleno a los negocios.

A este hombre le parecen “injustos” los embates del gobierno federal en contra de los supuestos narcoalcaldes. “Allí no está el problema. Hay que preguntarse por donde entran y sale las drogas: por aire, por mar y por tierra. Eso no podría suceder sin que funcionarios del gobierno federal volteen para otro lado”, subrayó el edil.

La “campaña negra”, ejecutada por Germán Martínez, pero aprobada en Los Pinos, quizá le reditúe al Partido Acción Nacional una decena de diputados más, pero dejará una gran inconformidad interna, y una oposición agraviada y poco proclive a negociar con el gobierno federal.

lunes, 1 de junio de 2009

El juego de la narcopolitica

¿A quien beneficia los episodios de la narcopolítica en Michoacán y Zacatecas? Nos preguntaba con insistencia Federico Arreola, editor de las revista Chamuco. “¡Pues a Andrés Manuel!”, auto respondía del otro lado de la línea telefónica el controvertido periodista regiomontano.

En la lógica de Arreola, los “gobernadores modelo” del PRD, Leonel Godoy y Amalia García, “aliados” de Felipe Calderón, “amigos” de Los Chuchos, quedaron totalmente exhibidos con el operativo contra narcopolíticos en la tierra del presidente de la República, y la fuga, sin encontrar la menor resistencia, de 53 reos, entre ellos integrantes del grupo de los Zetas, de un penal de Zacatecas.

Los votantes de izquierda que llevaron a los dos perredistas al Palacio de Gobierno, en ambas entidades, trasladarán sus preferencias al PT y Convergencia, partidos por los cuales hace campaña el legítimo Andrés Manuel López Obrador. Ese es su razonamiento.

Despacio que voy de prisa, decía Napoleón. En el “padre nuestro de cada día” que son los escándalos de narcopolítica, hay un caso que perjudica al más lopezobradorista de los legisladores mexicanos: el senador con licencia, Ricardo Monreal.

Ya sabemos que el único de esa familia que está “indiciado” es su hermano Candido, propietario de una deshidratadora de Chile donde se encontraron 14.5 toneladas de motita. Curiosamente, los dos hombres que resguaraban la mariguana en el predio de candido forman parte del grupo de fugados del penal zacatecano.

Pero Arreola, quien es persistente, está convencido de que el ex gobernador de Zacatecas la libró bien con la carambola de tres bandas en la que se transformó su solicitud de licencia: : obligó a la PGR a declarar públicamente que no había nada contra él; puso contra la pared a su archienemiga, Amalia García, y quedó como representante ejemplar que renuncia al fuero para someterse a la investigación.

Buscamos a Federico para preguntarle sobre las versiones, no confirmadas, de que el gobierno federal prepara un operativo para exhibir a un “narco gobierno” priista del norte. Estas versiones hablan de Coahuila, Durango y Tamaulipas, pero también de que vienen “cosas nuevas” en contra de Arturo Montiel, es decir, en contra de Enrique Peña Nieto.

“En el PRI de Nuevo León están nerviosísimos. Están convencidos de que antes de las elecciones va a haber un pedo en el estado mayor para tratar de revertir la situación electoral en favor del panista Fernando Elizondo”, nos dijo el periodista. Sabe que en Durango la cosa está caliente, lo mismo que en Tamaulipas, pero afirma que “la joya de la corona”, en as elecciones del 5 de julio, es su natal Nuevo León.

* * *

El hartazgo del diputado del PAN Gerardo Priego Tapia, presidente de la comisión especial que investiga agresiones contra periodistas, lo llevó a tronar contra las autoridades del partido que representa en San Lázaro. “Llevo tres años lidiando con ellos. No hay voluntad política de hacer nada. Tenemos un subprocurador (Juan de Dios Castro) que no entiende nada de Derechos Humanos”, aseguro Priego.

Cada mes hay un periodista asesinado y por lo menos tres agresiones graves, según las cuentas de la comisión que preside. “Faltan seis muertos de aquí a diciembre”, ironizó el panista.